{"id":6366,"date":"2015-12-10T19:29:46","date_gmt":"2015-12-10T22:29:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.infobioquimica.com\/new\/?p=6366"},"modified":"2016-02-16T19:33:29","modified_gmt":"2016-02-16T22:33:29","slug":"vasculitis-de-vasos-pequenos-de-la-piel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/2015\/12\/10\/vasculitis-de-vasos-pequenos-de-la-piel\/","title":{"rendered":"Vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel"},"content":{"rendered":"<p>Estos incluyen \u201cvasculitis cut\u00e1nea leucocitocl\u00e1stica\u201d, o simplemente \u201cvasculitis leucocitocl\u00e1stica\u201d, \u201cvasculitis por hipersensibilidad\u201d, \u201cvasculitis leucocitocl\u00e1stica cut\u00e1nea\u201d y \u201cvasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel\u201d, el t\u00e9rmino para la vasculitis limitada a los vasos peque\u00f1os de la piel aceptado y revisado de manera reciente por los Criterios del Consenso Chapel Hill en 2012.<\/p>\n<p>De forma independiente de la terminolog\u00eda utilizada, es importante tener en cuenta que la presentaci\u00f3n cl\u00ednica de la vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel debe considerarse inicialmente un s\u00edntoma m\u00e1s que una entidad por s\u00ed misma. En otras palabras, cuando se diagnostica vasculitis limitada a la piel, primero hay que descartar posibles manifestaciones sist\u00e9micas (como el involucro de articulaciones, renal o gastrointestinal), causas subyacentes, y las asociaciones de enfermedades que afectan al tratamiento y el pron\u00f3stico. Adem\u00e1s, los pacientes pueden comenzar con una enfermedad limitada a la piel y desarrollar manifestaciones sist\u00e9micas con el tiempo, lo que exige un seguimiento cuidadoso. Un subconjunto espec\u00edfico de vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel merece una menci\u00f3n especial; la vasculitis por inmunoglobulina IgA (tambi\u00e9n conocida como la p\u00farpura de Henoch-Sch\u00f6nlein). Es un s\u00edndrome mediado por IgA caracterizado por el involucro cut\u00e1neo, gastrointestinal, articular, y\/o afectaci\u00f3n renal. Aunque la presentaci\u00f3n inicial de esta condici\u00f3n puede ser indistinguible de la vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel no mediada por IgA, su tratamiento y pron\u00f3stico es diferente. En general, sin embargo, la vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel es m\u00e1s a menudo aguda y autolimitada, y su pron\u00f3stico es favorable, sobre todo cuando est\u00e1 ausente la participaci\u00f3n interna.<\/p>\n<h4>Epidemiolog\u00eda<\/h4>\n<p>La vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel afecta a ambos sexos por igual y pacientes de todas las edades. Estudios realizados en Espa\u00f1a reportan una incidencia anual de 30 casos de vasculitis por hipersensibilidad por mill\u00f3n de adultos por a\u00f1o. Por el contrario, la vasculitis por IgA tiene una incidencia de 14 casos por mill\u00f3n de adultos por a\u00f1o. Un estudio reciente, basado en la poblaci\u00f3n en Minnesota encontr\u00f3 que la incidencia de vasculitis cut\u00e1nea leucocitocl\u00e1stica (incluyendo vasculitis por IgA, as\u00ed como otros tipos de vasculitis de vasos peque\u00f1os) era casi id\u00e9ntica, en 45 casos por mill\u00f3n. En los ni\u00f1os, por el contrario, la vasculitis por IgA es mucho m\u00e1s com\u00fan que la no mediada por IgA. La presencia de una vasculitis sist\u00e9mica asociada subyacente, enfermedad del tejido conectivo, o malignidad es mucho m\u00e1s com\u00fan en adultos que en ni\u00f1os.<\/p>\n<h4>Fisiopatolog\u00eda<\/h4>\n<p>La vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel est\u00e1 mediada por el dep\u00f3sito de complejos inmunes en los vasos afectados. Ant\u00edgenos circulantes debidos a medicamentos, infecciones, enfermedades del tejido conectivo, o neoplasias se unen a anticuerpos, y hay formaci\u00f3n de complejos inmunes que se alojan y se atrapan dentro de los vasos peque\u00f1os, ya sea en la dermis superficial, con mayor frecuencia en las zonas de declive, las articulaciones, el tracto gastrointestinal, o los glom\u00e9rulos. Estos complejos, a su vez, activan el complemento e inducen una respuesta inflamatoria que conduce a la destrucci\u00f3n de los vasos y la extravasaci\u00f3n de las c\u00e9lulas rojas de la sangre. En el caso de la p\u00farpura palpable en la piel, este involucro de los vasos peque\u00f1os explica el tama\u00f1o peque\u00f1o (usualmente) de las lesiones; la cascada del complemento y la inflamaci\u00f3n subsiguiente explican que las lesiones sean palpables y la sintomatolog\u00eda (que a menudo arden); y la extravasaci\u00f3n de c\u00e9lulas rojas resulta en la p\u00farpura no escaldada.<\/p>\n<h4>Etiolog\u00eda<\/h4>\n<p>Alrededor de la mitad de los casos son idiop\u00e1ticos. El resto son m\u00e1s a menudo inducidos por f\u00e1rmacos o postinfecciosos. Los antibi\u00f3ticos, y los b-lact\u00e1micos en particular, son causas comunes, pero casi cualquier medicamento o aditivo de medicamentos puede causar vasculitis. Entre las causas infecciosas, las infecciones respiratorias superiores (como el Streptococcus \u03b2-hemol\u00edtico del grupo A) y la hepatitis C se implican de forma com\u00fan; sin embargo, se describen numerosos factores infecciosos desencadenantes. Determinar una causa espec\u00edfica puede ser dif\u00edcil, sobre todo en el entorno hospitalario, cuando muchos pacientes tienen tanto una historia de infecci\u00f3n reciente y la exposici\u00f3n a numerosos medicamentos.<\/p>\n<p>Aunque la p\u00farpura palpable es m\u00e1s a menudo debida a una infecci\u00f3n o un medicamento, es importante recordar que la vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel tambi\u00e9n puede ser debida a una enfermedad subyacente del tejido conectivo, como el lupus eritematoso sist\u00e9mico, els\u00edndrome de Sj\u00f6gren, la artritis reumatoide o la dermatomiositis, y puede, de hecho, ser el signo de presentaci\u00f3n de dicha enfermedad. La vasculitis debida a enfermedad subyacente del tejido conectivo puede asociarse con manifestaciones internas m\u00e1s significativas. Las manifestaciones cut\u00e1neas de la vasculitis de vasos peque\u00f1os como la p\u00farpura palpable y lesiones de urticaria tambi\u00e9n pueden ser una caracter\u00edstica de la vasculitis asociada a anticuerpos anticitoplasma de neutr\u00f3filos (ANCA) con afectaci\u00f3n sobrepuesta de vasos de peque\u00f1o y mediano calibre de la piel. Un peque\u00f1o porcentaje de los pacientes (&lt;5%) puede tener un malignidad hematol\u00f3gica subyacente o de \u00f3rgano s\u00f3lido. La vasculitis tiende a aparecer 7 a 10 d\u00edas despu\u00e9s de la exposici\u00f3n a un f\u00e1rmaco o un desencadenante infeccioso y con una media de 6 meses despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de una condici\u00f3n m\u00e9dica subyacente. En la pr\u00e1ctica, sin embargo, el alcance y el momento de aparici\u00f3n var\u00edan en gran manera.<\/p>\n<p>La infecci\u00f3n respiratoria viral o la faringitis estreptoc\u00f3cica con frecuencia preceden a la aparici\u00f3n de la vasculitis por 1 a 2 semanas. En general, alrededor de 40% de los casos son atribuibles a una causa infecciosa, de los cuales muchos se reportan. La exposici\u00f3n a medicamentos puede ser el culpable en alrededor de 20%. En los adultos, puede considerarse la IgA paraneopl\u00e1sica; 90% de estos pacientes son masculinos. Con la vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel como un todo, una fracci\u00f3n significativa de los casos no tiene causa identificable.<\/p>\n<p>Los pacientes con vasculitis cut\u00e1nea que no es autolimitada o que es refractaria o recurrente pueden ser m\u00e1s propensos a tener una enfermedad m\u00e9dica subyacente que conduce a la vasculitis. En tales casos, el abordaje adicional puede ser necesario para dilucidar la causa subyacente. Por el contrario, la recurrencia de la vasculitis despu\u00e9s del tratamiento puede anunciar la reca\u00edda de un tumor maligno tratado.<\/p>\n<h4>Caracter\u00edsticas Cl\u00ednicas<\/h4>\n<h4>Examen f\u00edsico<\/h4>\n<p>La vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel de manera cl\u00e1sica se presenta con grupos de p\u00e1pulas purp\u00faricas, redondas, de 1 a 3 mm que aparecen por m\u00e1s de 1 o 2 d\u00edas en \u00e1reas en declive, como las piernas. Las \u00e1reas de presi\u00f3n o trauma, tales como las l\u00edneas del calcet\u00edn o debajo de los dispositivos de compresi\u00f3n secuencial en el paciente hospitalizado, puede involucrarse con m\u00e1s fuerza. Aunque se prefieren estos sitios, las lesiones pueden aparecer en cualquier parte, y para los pacientes confinados a la cama, la clara preferencia por las zonas de declive pueden ser menos aparente o alterada, y favorecer sitios como la espalda. En la vasculitis por IgA, la p\u00farpura palpable por encima de la cintura puede ser un marcador de vasculitis renal, pero esto es pol\u00e9mico. El n\u00famero de lesiones puede variar de decenas a cientos. Nuevas lesiones pueden aparecer todos los d\u00edas hasta que se inicia el tratamiento o se retire el desencadenante; se resuelven durante 2 a 3 semanas y poco a poco se desvanecen, y dejan marcas de hiperpigmentaci\u00f3n postinflamatoria.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la p\u00farpura palpable t\u00edpica, tambi\u00e9n pueden estar presentes lesiones petequiales o purp\u00faricas m\u00e1s sutiles y no palpables. Pueden desarrollarse placas m\u00e1s grandes o incluso \u00falceras como p\u00e1pulas purp\u00faricas coalescentes (Fig. 2). Reacciones vigorosas y necrosis isqu\u00e9mica subsecuente resultan en ves\u00edculas, p\u00fastulas y peque\u00f1as bullas hemorr\u00e1gicas (Fig. 3). P\u00e1pulas tipo hab\u00f3n y placas pueden imitar la urticaria pero ser el signo de presentaci\u00f3n de la vasculitis de vasos peque\u00f1os. A diferencia de la urticaria verdadera, estas lesiones persisten m\u00e1s de 24 horas, arden m\u00e1s que producir prurito, y dejan marcas equim\u00f3ticas en la resoluci\u00f3n. Algunos de estos pacientes se clasifican mejor como vasculitis urticarial, con niveles bajos o normales de complemento.<\/p>\n<p>Est\u00e1n ausentes las manifestaciones m\u00e1s t\u00edpicas de vasculitis de vasos medianos, tales como n\u00f3dulos subcut\u00e1neos, livedo reticularis, p\u00farpura retiforme, bullas hemorr\u00e1gicas grandes, ulceraci\u00f3n m\u00e1s significativa y necrosis. El aspecto irregular o reticular de la piel purp\u00farica alimentada por vasos de tama\u00f1o mediano de la dermis profunda o subcuticular refleja la ramificaci\u00f3n irregular y la distribuci\u00f3n de los vasos peque\u00f1os m\u00e1s distales. Si se ven estas lesiones, debe ser alta la sospecha de vasculitis de vasos medianos, es decir, poliarteritis nodosa sist\u00e9mica o cut\u00e1nea, o para la vasculitis crioglobulin\u00e9mica o asociada a ANCA, que puede afectar tanto a los vasos cut\u00e1neos peque\u00f1os y medianos y se presentan con p\u00farpura palpable.<\/p>\n<h4>Historia<\/h4>\n<p>Los pacientes con vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel pueden quejarse de ardor, picaz\u00f3n o dolor. Pueden experimentar edema doloroso e inc\u00f3modo de las extremidades afectadas. O, pueden estar completamente asintom\u00e1ticos. Una historia cuidadosa y la revisi\u00f3n de los sistemas son esenciales para la separaci\u00f3n de los pacientes con vasculitis limitada a la piel de aquellos con afectaci\u00f3n sist\u00e9mica significativa o con una enfermedad subyacente. Debido a que estos pacientes pueden tener hallazgos f\u00edsicos id\u00e9nticos en la presentaci\u00f3n inicial, la historia cl\u00ednica es de suma importancia. Se debe prestar atenci\u00f3n especial a la evidencia de vasculitis sist\u00e9mica, como fiebre, p\u00e9rdida de peso y otros s\u00edntomas constitucionales; artralgias o artritis; mialgias; dolor abdominal, melena o hematoquecia; tos, hemoptisis, disnea o; hematuria u orina espumosa; sinusitis o rinitis; y parestesias, debilidad o pie ca\u00eddo.<br \/>\nEn la mayor\u00eda de los casos de vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel, las manifestaciones sist\u00e9micas significativas son improbables. Aunque las artralgias son bastante comunes durante las erupciones, la sinovitis franca o artritis es rara y sugiere la presencia de enfermedad sist\u00e9mica. Si uno o m\u00e1s de estos s\u00edntomas est\u00e1n presentes, un estudio diagn\u00f3stico objetivo debe proceder con el objetivo de identificar las manifestaciones extracut\u00e1neas o sist\u00e9micas potencialmente graves de vasculitis de vasos peque\u00f1os o medianos. Adem\u00e1s de los s\u00edntomas analizados, se les debe preguntar sobre los desencadenantes potenciales, como s\u00edntomas infecciosos previos, ingesta de medicamentos prescritos y no prescritos, y condiciones m\u00e9dicas com\u00f3rbidas.<\/p>\n<p>El sello distintivo de la vasculitis por IgA, adem\u00e1s de las manifestaciones cut\u00e1neas t\u00edpicas de vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel, es la presencia de s\u00edntomas gastrointestinales, tales como dolor abdominal y sangrado gastrointestinal en 65%, artralgia o artritis con inflamaci\u00f3n periarticular en 63%, y la implicaci\u00f3n renal con hematuria microsc\u00f3pica o macrosc\u00f3pica en 40%. Debido a que los factores desencadenantes infecciosos son comunes, la historia debe incluir informaci\u00f3n acerca de las infecciones, en particular infecciones respiratorias superiores, en las semanas anteriores, as\u00ed como una historia m\u00e9dica detallada y el registro de administraci\u00f3n de medicamentos. Los factores que parecen predecir la afectaci\u00f3n renal con la vasculitis de IgA son la edad mayor de 6 a\u00f1os, p\u00farpura persistente, dolor abdominal intenso, y s\u00edntomas renales en el momento del inicio.<\/p>\n<h4>Estudio Inicial<\/h4>\n<h4>Estudios de laboratorio<\/h4>\n<p>Despu\u00e9s de una historia cuidadosa, revisi\u00f3n de los sistemas, y examen f\u00edsico, debe proceder un estudio de laboratorio sistem\u00e1tico y espec\u00edfico. No existe un protocolo est\u00e1ndar para este estudio inicial, pero las pruebas de escrutinio deben aspirar a dilucidar la causa subyacente y la extensi\u00f3n de la participaci\u00f3n de los \u00f3rganos y deben guiarse por signos y s\u00edntomas cl\u00ednicos. Cuando la presentaci\u00f3n es sencilla, hay un medicamento reciente o desencadenante infeccioso, y la revisi\u00f3n de los sistemas es negativa, no se requiere m\u00e1s que un hemograma completo, pruebas metab\u00f3licas b\u00e1sicas y an\u00e1lisis de orina (con micro). De estas pruebas, el an\u00e1lisis de orina es m\u00e1s esencial, debido a que la presencia de glomerulonefritis es m\u00e1s probable que cambie el tratamiento.<\/p>\n<p>La prueba de sangre oculta en heces se debe considerar en todos los pacientes y, ciertamente, debe realizarse si el paciente tiene s\u00edntomas abdominales o sangrado gastrointestinal. Una radiograf\u00eda de t\u00f3rax debe ordenarse si el paciente se queja de disnea, y debe proceder otro estudio dirigido espec\u00edfico, si se justifica, de acuerdo a la revisi\u00f3n de los sistemas y el examen f\u00edsico.<\/p>\n<p>Para aquellos sin una causa obvia de vasculitis, un estudio diagn\u00f3stico inicial razonable incluye un conteo sangu\u00edneo completo; panel metab\u00f3lico b\u00e1sico; an\u00e1lisis de orina; pruebas de funci\u00f3n hep\u00e1tica; serolog\u00edas infecciosas, que incluyan hepatitis B y C, virus de la inmunodeficiencia humana, y antiestreptolisina O; y estudio diagn\u00f3stico reumatol\u00f3gico, que incluya anticuerpos antinucleares y factor reumatoide, que puede ser como tamizaje para artritis reumatoide y un sustituto para la presencia de crioglobulinas mixtas. Las pruebas de segundo nivel pueden incluir electroforesis de prote\u00ednas del suero con inmunofijaci\u00f3n para buscar evidencia de una paraprote\u00edna; niveles s\u00e9ricos del complemento C3 y C4, que pueden ser bajos en el contexto de la vasculitis urticarial o lupus sist\u00e9mico y sugerir afectaci\u00f3n sist\u00e9mica m\u00e1s significativa; ANCA, que son muy sugestivos de vasculitis asociada a ANCA, si son positivos considerar crioglobulinas.<\/p>\n<p>La vasculitis por hipersensibilidad es relativamente menos com\u00fan en los ni\u00f1os en comparaci\u00f3n con los adultos, mientras que la vasculitis por IgA es mucho m\u00e1s com\u00fan. Con este fin, un estudio diagn\u00f3stico inicial m\u00e1s limitado es apropiado en los ni\u00f1os para ir junto con la historia y el examen, como hemograma completo, pruebas metab\u00f3licas b\u00e1sicas, an\u00e1lisis de orina, prueba de sangre oculta en heces, y t\u00edtulos de antiestreptolisina O. Por el contrario, dada la preocupaci\u00f3n por la afectaci\u00f3n sist\u00e9mica con vasculitis por IgA, se debe dar especial atenci\u00f3n a estos estudios. El valor de laboratorio m\u00e1s com\u00fanmente anormal en la vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel es una velocidad de sedimentaci\u00f3n globular elevada.<\/p>\n<p>Hallazgos histol\u00f3gicos<\/p>\n<p>Una biopsia de piel se debe realizar siempre que sea posible para confirmar el diagn\u00f3stico y orientar a\u00fan m\u00e1s el abordaje; incluso el cl\u00ednico m\u00e1s astuto puede ser enga\u00f1ado por las condiciones que imitan una vasculitis de vasos peque\u00f1os.<\/p>\n<h4>Diagn\u00f3stico Diferencial<\/h4>\n<ul>\n<li>Vasculitis crioglobulin\u00e9mica<\/li>\n<li>Vasculitis asociada a ANCA<\/li>\n<li>Mordeduras de artr\u00f3podos<\/li>\n<li>P\u00farpura macular debida a un traumatismo, fragilidad de la piel, o anticoagulaci\u00f3n<\/li>\n<li>Disfunci\u00f3n o deficiencia plaquetaria<\/li>\n<li>Dermatosis purp\u00faricas pigmentadas<\/li>\n<li>\u00c9mbolos de colesterol<\/li>\n<li>\u00c9mbolos s\u00e9pticos<\/li>\n<li>Vasculopat\u00eda livedoide<\/li>\n<\/ul>\n<p>La morfolog\u00eda de la lesi\u00f3n determina el tipo de biopsia realizada. Para manifestaciones de vasculitis de vasos peque\u00f1os, una biopsia en sacabocados debe ser suficiente para analizar toda la dermis. Debido a la progresi\u00f3n din\u00e1mica natural del dep\u00f3sito de complejos inmunes a infiltraci\u00f3n inflamatoria, ruptura de vasos, trombosis, necrosis, y curaci\u00f3n; el momento y el lugar de la biopsia son cr\u00edticos. Una biopsia realizada demasiado pronto o tarde puede no ser diagn\u00f3stica. De manera ideal, una lesi\u00f3n representativa debe tomarse cuando es relativamente \u201cfresca\u201d, es decir, aproximadamente 24 a 48 horas de aparici\u00f3n. Debe hacerse todo lo posible para llevar a cabo una biopsia el mismo d\u00eda en que se ve al paciente, y m\u00e1s si hay nuevas lesiones. Si est\u00e1n presentes lesiones \u201cm\u00e1s profundas\u201d, como n\u00f3dulos subcut\u00e1neos o p\u00farpura retiforme, debe realizarse una biopsia por punci\u00f3n o una cu\u00f1a adecuadamente profunda para visualizar los vasos medianos y descartar la presencia de una vasculitis de vasos medianos o peque\u00f1os a medianos.<br \/>\nLos hallazgos protot\u00edpicos de la vasculitis leucocitocl\u00e1stica incluyen una infiltraci\u00f3n neutrof\u00edlica de los vasos sangu\u00edneos peque\u00f1os en la dermis superficial y media, los desechos granuloc\u00edticos y el polvo nuclear (leucocitoclasia), necrosis fibrinoide e interrupci\u00f3n de las paredes del vaso, y extravasaci\u00f3n de las c\u00e9lulas rojas de la sangre en el tejido circundante. Un infiltrado inflamatorio mixto tambi\u00e9n puede estar presente, sobre todo en lesiones mayores. La presencia de eosinofilia tisular sugiere que la vasculitis puede ser inducida por medicamentos. Algunos sugieren que la gravedad de los cambios histol\u00f3gicos y la profundidad del infiltrado inflamatorio pueden predecir la gravedad de la enfermedad y la afectaci\u00f3n sist\u00e9mica o incluso la presencia de malignidad subyacente. La presencia de vasculitis granulomatosa es sugestiva de la granulomatosis con poliange\u00edtis o la granulomatosis eosinof\u00edlica con poliange\u00edtis.<\/p>\n<p>Es importante tener en cuenta que estos patrones histol\u00f3gicos pueden verse en cualquier s\u00edndrome vascul\u00edtico y no son espec\u00edficos para cualquier entidad particular. Las infecciones, reacciones a mordeduras de insectos, dermatosis neutrof\u00edlica (s\u00edndrome de Sweet, pioderma gangrenoso) y \u00falceras debidas a otras causas pueden exhibir una vasculitis leucocitocl\u00e1stica secundaria al proceso primario. La correlaci\u00f3n cl\u00ednico-patol\u00f3gica, como siempre, es necesaria antes de decidirse por un diagn\u00f3stico final.<\/p>\n<p>Siempre que sea posible, debe realizarse una segunda biopsia para estudios de inmunofluorescencia directa. La detecci\u00f3n de dep\u00f3sitos de complejos inmunes puede tener significancia pron\u00f3stica. La presencia de dep\u00f3sitos de IgA en las paredes del vaso es la caracter\u00edstica patol\u00f3gica definitoria de la vasculitis por IgA y aumenta la probabilidad de los s\u00edntomas renales y gastrointestinales que se ven en ese s\u00edndrome. Mientras tanto, la presencia de IgM en la piel lesionada puede correlacionar con involucro renal o crioglobulinemia. Una banda continua de C3 o IgG en la uni\u00f3n dermoepid\u00e9rmica (prueba de banda positiva para lupus) puede sugerir vasculitis urticarial hipocomplement\u00e9mica y lupus eritematoso sist\u00e9mico subyacente.<\/p>\n<p>La selecci\u00f3n adecuada del sitio de la biopsia es de nuevo cr\u00edtica, debido a que los complejos inmunes son m\u00e1s propensos a verse en las lesiones tempranas entre 8 y 24 horas de edad. Debido a que la cascada inflamatoria posterior destruye los complejos inmunes, las lesiones mayores pueden ser falsamente negativas. Las biopsias para inmunofluorescencia directa se deben tomar de la piel lesionada, y la muestra se debe colocar en el medio de Michel o soluci\u00f3n salina normal para su procesamiento.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el t\u00e9rmino \u201cvasculitis leucocitocl\u00e1stica\u201d a veces se utiliza de manera incorrecta en los informes histol\u00f3gicos para describir infiltrados perivasculares aislados que carecen de los infiltrados de la pared de los vasos o necrosis fibrinoide. Aunque esos espec\u00edmenes pueden, en verdad, representar vasculitis temprana de vasos peque\u00f1os, no son diagn\u00f3sticos de la enfermedad y pueden dar lugar a confusi\u00f3n. Por tanto, es importante leer el informe de patolog\u00eda en detalle, como el estudio de inmunofluorescencia directa, si se hace, y no confiar s\u00f3lo en el diagn\u00f3stico impreso.<\/p>\n<h4>Pron\u00f3stico<\/h4>\n<p>La mayor\u00eda de los episodios de vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel se autolimitan, pueden resolver de 3 a 4 semanas con hiperpigmentaci\u00f3n residual y no se repiten. En general, la afectaci\u00f3n sist\u00e9mica (si se encuentra) es m\u00ednima. Sin embargo, la disfunci\u00f3n grave de \u00f3rganos internos ocurre rara vez. El pron\u00f3stico depende de la gravedad de la afectaci\u00f3n de \u00f3rganos, as\u00ed como cualquier trastorno m\u00e9dico subyacente asociado. Un cierto n\u00famero de pacientes, tal vez 8% a 10%, puede desarrollar vasculitis cr\u00f3nica o recurrente. A pesar de esto, la mayor\u00eda de los casos tienen un buen pron\u00f3stico global.<\/p>\n<p>La duraci\u00f3n habitual de la vasculitis por IgA es entre varias semanas a algunos meses (promedio de 4 semanas). Ninguna terapia demostr\u00f3 acortar la duraci\u00f3n de la enfermedad. Hasta un tercio de los pacientes tienen enfermedad persistente o recurrente de hasta 6 meses. El seguimiento cercano, con la repetici\u00f3n frecuente de los an\u00e1lisis de orina y el control de la presi\u00f3n arterial, se debe continuar por lo menos ese tiempo. El pron\u00f3stico de la vasculitis por IgA es en general favorable, pero depende principalmente de la gravedad de la enfermedad renal. Incluso los ni\u00f1os con hematuria macrosc\u00f3pica por lo general se recuperan. Sin embargo, la enfermedad glomerular progresiva y la insuficiencia renal pueden ocurrir en 1% a 3%, por lo que los pacientes con hematuria o proteinuria deben seguirse de manera cuidadosa para prevenir el deterioro de la funci\u00f3n renal. La insuficiencia renal y las secuelas a largo plazo son m\u00e1s comunes en los adultos. A\u00fan as\u00ed, la nefropat\u00eda persistente, generalmente leve ocurre en s\u00f3lo 8% de los pacientes adultos.<\/p>\n<h4>Resumen<\/h4>\n<p>A pesar del buen pron\u00f3stico en general de la vasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel, este grupo de condiciones puede ser una fuente importante de morbilidad, en especial para aquellas personas que padecen una enfermedad sist\u00e9mica o cr\u00f3nica\/recurrente. La falta de datos de alta calidad para guiar el diagn\u00f3stico, el tratamiento y el seguimiento de la vasculitis cut\u00e1nea es un \u00e1rea continua de necesidad. Son necesarias series m\u00e1s grandes con seguimientos sustanciales y bien dise\u00f1ados y ensayos terap\u00e9uticos controlados para ayudar a desarrollar gu\u00edas basadas en la evidencia para la evaluaci\u00f3n y el tratamiento de estas condiciones.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.rheumatic.theclinics.com\/article\/S0889-857X(14)00095-7\/abstract\" target=\"_blank\"><em>Small Vessel Vasculitis of the Skin. Rheumatic Desease Clinics.<\/em>\u00a0February 2015 Volume 41, Issue 1, Pages 21\u201332. Robert G. Micheletti, MD; Victoria P. Werth, MD<\/a><\/p>\n<p><strong>Fuente:<\/strong> <a href=\"http:\/\/slaai.blogspot.com.ar\/2015\/12\/vasculitis-de-vasos-pequenos-de-la-piel.html?utm_source=feedburner&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=Feed:+Slaai+(SLaai)\" target=\"_blank\">SLaai<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estos incluyen \u201cvasculitis cut\u00e1nea leucocitocl\u00e1stica\u201d, o simplemente \u201cvasculitis leucocitocl\u00e1stica\u201d, \u201cvasculitis por hipersensibilidad\u201d, \u201cvasculitis leucocitocl\u00e1stica cut\u00e1nea\u201d y \u201cvasculitis de vasos peque\u00f1os de la piel\u201d, el t\u00e9rmino para la vasculitis limitada a los vasos peque\u00f1os de la piel aceptado y revisado de manera reciente por los Criterios del Consenso Chapel Hill en 2012. De forma independiente de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6367,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"twitterCardType":"","cardImageID":0,"cardImage":"","cardTitle":"","cardDesc":"","cardImageAlt":"","cardPlayer":"","cardPlayerWidth":0,"cardPlayerHeight":0,"cardPlayerStream":"","cardPlayerCodec":"","footnotes":""},"categories":[30,26],"tags":[663,3624,456,3622,3612,3614,3616,3620,3610,3618],"class_list":["post-6366","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","category-noticias-bioquimicas","tag-antibioticos","tag-b-lactamicos","tag-hepatitis-c","tag-streptococcus--hemolitico-del-grupo-a","tag-vasculitis","tag-vasculitis-cutanea-leucocitoclastica","tag-vasculitis-leucocitoclastica","tag-vasculitis-leucocitoclastica-cutanea","tag-vasculitis-pequenos-vasos","tag-vasculitis-por-hipersensibilidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6366","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6366"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6366\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6368,"href":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6366\/revisions\/6368"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6367"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6366"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6366"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6366"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}