{"id":24581,"date":"2020-09-14T07:15:00","date_gmt":"2020-09-14T10:15:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.infobioquimica.com\/new\/?p=24581"},"modified":"2020-09-08T14:07:41","modified_gmt":"2020-09-08T17:07:41","slug":"covid-19-y-las-falsas-dicotomias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/2020\/09\/14\/covid-19-y-las-falsas-dicotomias\/","title":{"rendered":"COVID-19 y las falsas dicotom\u00edas"},"content":{"rendered":"<p>Autores: Kevin Escand\u00f3n, Angela L. Rasmussen, Isaac I. Bogoch, Eleanor Murray y Karina Escand\u00f3n<\/p><p>Los cient\u00edficos y los formuladores de pol\u00edticas est\u00e1n operando en el \u201chorario est\u00e1ndar pand\u00e9mico\u201d, luchando no solo por hacer avanzar la ciencia y las pol\u00edticas, sino tambi\u00e9n por contrarrestar la \u201cinfodemia\u201d de informaci\u00f3n err\u00f3nea sobre la COVID-19.<\/p><p>En los meses anteriores, una gran cantidad de falacias l\u00f3gicas y sesgos cognitivos han interferido con la comprensi\u00f3n de los matices y la comunicaci\u00f3n de la orientaci\u00f3n basada en la evidencia.<\/p><p>En particular, una serie de falsos dilemas han corrido desenfrenadamente en las redes sociales con las trampas de los mensajes en blanco o negro. Quienes se oponen a ambos lados de estos debates candentes eligen la ciencia para adaptarse a las narrativas que se alinean con sus ideas preconcebidas. En este art\u00edculo, se deconstruyen cinco falsas dicotom\u00edas relacionadas con la COVID-19 al revisar la evidencia de manera cuidadosa y exhaustiva.<\/p><h4 class=\"wp-block-heading\">Salud y vidas versus econom\u00eda y medios de vida<\/h4><p>Una dicotom\u00eda preocupante durante la pandemia de COVID-19 ha sido la idea de que la salud p\u00fablica y la econom\u00eda son dos fuerzas independientes y opuestas. Es decir, las estrategias implementadas para proteger la salud p\u00fablica necesariamente da\u00f1an la salud econ\u00f3mica de una naci\u00f3n. Este dilema tambi\u00e9n se ha ampliado para incluir la salud civil (es decir, el derecho a protestar contra las medidas de salud p\u00fablica como el encierro y las amenazas a la salud p\u00fablica como el racismo y la brutalidad policial) bajo el paraguas de la econom\u00eda.<\/p><p>No existe tal dicotom\u00eda entre salud p\u00fablica y econom\u00eda; en realidad, est\u00e1n \u00edntimamente entrelazados. La pandemia es una crisis econ\u00f3mica y de salud p\u00fablica. La idea de que la econom\u00eda podr\u00eda funcionar ininterrumpidamente cuando una proporci\u00f3n sustancial de los trabajadores padece una enfermedad que puede tardar semanas o meses en recuperarse es, en el mejor de los casos, idealista.<\/p><p>Las estrategias s\u00f3lidas de salud p\u00fablica que reducen la propagaci\u00f3n del SARS-CoV-2 tambi\u00e9n protegen la econom\u00eda.<\/p><p>Sin embargo, no debemos ignorar los efectos en la salud f\u00edsica y mental y el tremendo im-pacto econ\u00f3mico de la COVID-19 o las con-tramedidas relacionadas. Los profesionales de la salud p\u00fablica, los economistas y los bio\u00e9ticos deben evaluar juntos las compen-saciones y desarrollar soluciones proactivas para proteger el bienestar multifac\u00e9tico de la sociedad.<br>Por ejemplo, los gobiernos pueden conside-rar la posibilidad de congelar los ingresos y pagos b\u00e1sicos universales de los alquileres y pr\u00e9stamos para todas las personas, y las li-cencias pagadas para los trabajadores infec-tados y expuestos. Tambi\u00e9n se necesitan m\u00e1s estrategias destinadas a garantizar las cade-nas de suministro de alimentos, mantener los servicios de atenci\u00f3n m\u00e9dica ambulato-ria esenciales al rendimiento habitual, redu-cir el desempleo, adaptar las empresas y mi-nimizar las quiebras.<br>Bloqueo indefinido vs reapertura ilimitada<br>Al comienzo de la pandemia, las demoras en la disponibilidad de las pruebas y el rastreo de contactos prohibieron la dependencia del aislamiento de las personas infecciosas y la cuaren-tena de sus contactos cercanos para frenar la transmisi\u00f3n del SARS-CoV-2. Por lo tanto, los gobiernos se vieron obligados a exigir que todas las personas evitaran el contacto no esencial implementando \u00f3rdenes de quedarse en casa, cierres de negocios y escuelas y restricciones de viaje.<\/p><p>Estas formas estrictas de distanciamiento f\u00edsico, aunque social y econ\u00f3micamente devastadoras, fueron herramientas provisionales para limitar la propagaci\u00f3n del SARS-CoV-2 en los primeros meses de la pandemia mientras se probaba la infraestructura, la fuerza laboral de rastreo de contactos, la disponibilidad de equipo de protecci\u00f3n personal y la capacidad hospitalaria fueron aumentado.<\/p><p>Actualmente, varios pa\u00edses y regiones est\u00e1n reabriendo sus econom\u00edas en mayor o menor medida. La apertura prematura sin contramedidas s\u00f3lidas puede enviar a las sociedades nuevamente al bloqueo, como lo ilustran varios estados de Estados Unidos que recientemente observaron aumentos repentinos en los casos de COVID-19 luego de una reapertura sin restricciones.<\/p><p>En lugar de plantear un dilema de todo o nada entre permanecer cerrado indefinidamente y volver a la normalidad anterior al COVID-19, las econom\u00edas pueden reiniciarse en un escenario de \u201cnueva normalidad\u201d.<\/p><p>Un levantamiento progresivo y cauteloso de los bloqueos y la relajaci\u00f3n de otras restricciones solo es posible con intervenciones no farmac\u00e9uticas que incluyen pruebas ampliadas, rastreo de contactos riguroso, aislamiento de individuos infectados y cuarentena de individuos expuestos. Dado el riesgo inminente del resurgimiento de la COVID-19, tambi\u00e9n se necesitan planes para evitar sistemas de salud abrumados.<\/p><p>Dado que la eliminaci\u00f3n del riesgo no es factible en medio de esta pandemia, el paso correcto es defender una estrategia sostenible como la reducci\u00f3n de da\u00f1os. Esto requiere campa\u00f1as de educaci\u00f3n sobre la transmisi\u00f3n del SARS-CoV-2 y la evaluaci\u00f3n del riesgo de exposici\u00f3n personal asociado con las actividades de rutina, junto con el distanciamiento f\u00edsico, barbijos, etiqueta respiratoria, higiene de manos, limpieza y desinfecci\u00f3n ambiental y mejora de la ventilaci\u00f3n.<\/p><p>Es probable que hacer sentir verg\u00fcenza y estigma a las personas que violan las medidas preventivas refuerce negativamente los comportamientos de riesgo en lugar de reducirlos, y debe evitarse. Se recomiendan las actividades al aire libre de menor riesgo, los turnos escalonados, el teletrabajo y el redise\u00f1o de los lugares de vida y de trabajo para evitar el hacinamiento y optimizar la ventilaci\u00f3n para abordar la fatiga de la cuarentena y aliviar el da\u00f1o econ\u00f3mico al tiempo que se protege la salud p\u00fablica.<br>Infecci\u00f3n sintom\u00e1tica vs asintom\u00e1tica por SARS-CoV-2.<\/p><p>Siete meses despu\u00e9s de la pandemia, persiste la confusi\u00f3n con respecto a la infecci\u00f3n asintom\u00e1tica por SARS-CoV-2, ya sea la proporci\u00f3n de personas infectadas o el papel de la transmisi\u00f3n asintom\u00e1tica. La cuesti\u00f3n de definir los casos asintom\u00e1ticos ha sido un desaf\u00edo.<\/p><p>En general, se acepta que las personas \u201casintom\u00e1ticas\u201d no presentan s\u00edntomas durante todo el curso de la infecci\u00f3n, las personas \u201cpaucisintom\u00e1ticas\u201d u \u201coligosintom\u00e1ticas\u201d tienen pocos o leves s\u00edntomas, y las personas \u201cpresintom\u00e1ticas\u201d no muestran s\u00edntomas durante los primeros d\u00edas de la infecci\u00f3n pero desarrollan s\u00edntomas despu\u00e9s. Sin embargo, estos t\u00e9rminos se siguen utilizando indebidamente hasta hoy.<\/p><p>Otra complicaci\u00f3n es la amplia presentaci\u00f3n cl\u00ednica de la infecci\u00f3n por SARS-CoV-2 con s\u00edntomas como fiebre, tos, dificultad para respirar, fatiga, mialgia, escalofr\u00edos, rinorrea, dolor de garganta, dolor de cabeza, anosmia, diarrea y disgeusia.<\/p><p>La proporci\u00f3n de individuos infectados con SARS-CoV-2 \u201casintom\u00e1ticos\u201d se ha informado de forma variable de 4% a 96%; sin embargo, la mayor\u00eda de estos estudios transversales de prevalencia puntual no tienen en cuenta el desarrollo de s\u00edntomas en una fecha posterior y sobreestiman la proporci\u00f3n de individuos asintom\u00e1ticos.<\/p><p>Adem\u00e1s, es posible que los s\u00edntomas leves no se puedan determinar mediante cuestionarios de detecci\u00f3n o que los pacientes no los recuerden. Por ejemplo, se estableci\u00f3 que 43% de los participantes en el cribado a nivel nacional en Islandia eran asintom\u00e1ticos, pero, \u00bfcu\u00e1ntos de estos pacientes eran realmente presintom\u00e1ticos o paucisintom\u00e1ticos?<\/p><p>Otros estudios, como un estudio de Vo, Italia, han informado de una alta prevalencia de infecci\u00f3n asintom\u00e1tica (43%), pero los s\u00edntomas definidos de forma estricta como la presencia de fiebre y\/o tos. Una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y un metan\u00e1lisis estimaron que solo 15% de las personas infectadas con el SARS-CoV-2 permanecen asintom\u00e1ticas.<\/p><p>Si ponemos m\u00e1s cuidado en estandarizar las definiciones de los s\u00edntomas, podemos evitar los errores de clasificaci\u00f3n err\u00f3nea y comprender el verdadero papel del espectro de presentaci\u00f3n de la COVID-19 en el impulso de la pandemia.<\/p><h4 class=\"wp-block-heading\">Transmisi\u00f3n del SARS-CoV-2 por gotitas vs aerosol<\/h4><p>La COVID-19 ha vuelto a despertar el debate de larga data sobre el marco de clasificaci\u00f3n dicot\u00f3mica de las gotitas respiratorias frente a los aerosoles. Las gotas y los aerosoles se ven err\u00f3neamente como modos de transmisi\u00f3n categ\u00f3ricos en lugar de un continuo influenciado por varios factores aerodin\u00e1micos como el tama\u00f1o de las part\u00edculas, la composici\u00f3n de las emisiones, la turbulencia y las condiciones ambientales.<\/p><p>Las gotas grandes y m\u00e1s pesadas (definidas convencionalmente como mayores de 5 \u03bcm) generalmente se depositan r\u00e1pidamente en el suelo, permanecen en el aire durante per\u00edodos cortos y generalmente se transmiten a distancias cortas, aunque el flujo de aire puede impulsarlas m\u00e1s lejos a trav\u00e9s de una habitaci\u00f3n.<\/p><p>Los aerosoles de part\u00edculas peque\u00f1as y los n\u00facleos de gotitas (menores de 5 \u03bcm) se evaporan y se dispersan m\u00e1s r\u00e1pido de lo que caen, permanecen suspendidos en el aire y generalmente viajan distancias m\u00e1s largas.<\/p><p>Desafortunadamente, la confusi\u00f3n en torno al t\u00e9rmino \u201ctransportado por el aire\u201d se debe a la sutil diferencia entre el significado normal de la palabra (transportado por el aire) y las convenciones cient\u00edficas que se refieren a aerosoles o su velocidad de propagaci\u00f3n en el ambiente.<\/p><p>El riesgo de transmisi\u00f3n de pat\u00f3genos respiratorios var\u00eda con el tama\u00f1o del in\u00f3culo, la distancia, la duraci\u00f3n, el tipo de actividad, el entorno ambiental y los factores del hu\u00e9sped.<\/p><p>Si bien se reconoce que toser, estornudar, hablar y respirar pueden generar tanto gotas como aerosoles, existe una amplia evidencia que sostiene que la infecci\u00f3n por SARS-CoV-2 ocurre principalmente, no exclusivamente, a trav\u00e9s de gotas m\u00e1s grandes que llegan a la nariz, la boca y ojos.<\/p><p>Los f\u00f3mites contaminados (transmisi\u00f3n por contacto) y los aerosoles parecen desempe\u00f1ar un papel menor.<\/p><p>Seg\u00fan los estudios epidemiol\u00f3gicos, el contacto sostenido de persona a persona en espacios abarrotados o sin ventilaci\u00f3n es un factor importante de la infecci\u00f3n por SARS-CoV-2.<\/p><p>El n\u00famero b\u00e1sico de reproducci\u00f3n (R0, 2-3) y las tasas de ataque secundario en el hogar (generalmente de 10% a 20%) para el SARS-CoV-2 son compatibles con la transmisi\u00f3n predominante por gotitas en lugar de la transmisi\u00f3n por aerosoles.<\/p><p>Los informes hospitalarios de casos y brotes en medio de esta pandemia han indicado que las precauciones contra las gotitas y el contacto funcionan si se aplican de manera oportuna y constante, especialmente en ausencia de procedimientos generadores de aerosoles.<\/p><p>Se ha demostrado que las m\u00e1scaras m\u00e9dicas reducen los t\u00edtulos infecciosos de otros virus respiratorios transmitidos por gotitas, lo que sugiere que cualquier part\u00edcula peque\u00f1a no filtrada tienen menos probabilidades de contener virus infecciosos.<\/p><p>Los metan\u00e1lisis de estudios que comparan mascarillas m\u00e9dicas con respiradores con careta filtrante no han informado diferencias sustanciales en la prevenci\u00f3n de infecciones virales respiratorias (incluidos coronavirus estacionales e influenza) en los trabajadores de la salud. Estos datos sugieren que los aerosoles infecciosos no ocurren predominantemente durante la atenci\u00f3n m\u00e9dica en ausencia de procedimientos generadores de aerosoles, aunque la evidencia es heterog\u00e9nea y se ve obstaculizada por el cumplimiento del uso de la m\u00e1scara.<\/p><p>De hecho, no existe ning\u00fan debate sobre si una persona infectada con un pat\u00f3geno respiratorio puede generar aerosoles infecciosos. Se acepta que al menos los procedimientos generadores de aerosoles contribuyen a la propagaci\u00f3n del SARS-CoV-2 a trav\u00e9s de estos, y los modelos animales experimentales y las investigaciones de brotes sugieren que la transmisi\u00f3n por aerosoles de corto alcance puede ocurrir en situaciones de exposici\u00f3n prolongada en espacios interiores no ventilados.<\/p><p>Adem\u00e1s, no se puede excluir categ\u00f3ricamente la transmisi\u00f3n de f\u00f3mites. Recientemente, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) actualiz\u00f3 su gu\u00eda para reconocer que, si bien la transmisi\u00f3n a\u00e9rea del SARS-CoV-2 no se ha demostrado fuera de los procedimientos generadores de aerosoles y su alcance sigue siendo desconocido, no se puede descartar la transmisi\u00f3n simult\u00e1nea por aerosoles de corto alcance en circunstancias favorables.<\/p><p>A pesar de la evidencia que respalda a las gotitas como el principal modo de transmisi\u00f3n del SARS-CoV-2, han surgido narrativas que afirman que la transmisi\u00f3n por aerosoles de largo alcance es un peligro significativo. Estas se basan en estudios de brotes en restaurantes, centros de llamadas telef\u00f3nicas, coros, instalaciones deportivas, salas de conferencias, centros comerciales y transporte en autob\u00fas; estudios que demuestren que los aerosoles del SARS-CoV-2 generados experimentalmente siguen siendo infecciosos durante un per\u00edodo de hasta 3 a 16 horas; evidencia de ARN viral en muestras de aire o sistemas de ventilaci\u00f3n de hospitales; evidencia de ARN viral en material particulado al aire libre, y modelos de dispersi\u00f3n de gotas y estudios experimentales.<\/p><p>Las investigaciones epidemiol\u00f3gicas no pudieron excluir la inhalaci\u00f3n de gotitas como el modo principal de transmisi\u00f3n. Aunque algunos estudios de muestreo de aire han detectado ARN del SARS-CoV-2, no hay pruebas de que el virus infeccioso persista en el aire durante mucho tiempo. En estos estudios y otros que no han podido detectar el ARN del SARS-CoV-2, los hallazgos inconsistentes podr\u00edan estar relacionados con la metodolog\u00eda de muestreo, condiciones y medidas de prevenci\u00f3n y control de infecciones.<\/p><p>La detecci\u00f3n de ARN viral mediante la reacci\u00f3n en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR) no equivale a la infecciosidad o viabilidad viral.<br>Los estudios en condiciones controladas de laboratorio que muestran la infectividad del SARS-CoV-2 en aerosol no reflejan los procesos normales del hu\u00e9sped ni las condiciones ambientales del mundo real relacionadas con la transmisi\u00f3n viral. Adem\u00e1s, la transmisi\u00f3n de part\u00edculas peque\u00f1as a trav\u00e9s de largas distancias est\u00e1 especialmente sujeta a cambios en la temperatura ambiente, la humedad relativa, el flujo de aire, los productos qu\u00edmicos y la radiaci\u00f3n ultravioleta solar que conducen a la diluci\u00f3n o inactivaci\u00f3n.<\/p><p>Si bien algunas part\u00edculas respiratorias pueden viajar largas distancias o permanecer en el aire durante alg\u00fan tiempo, el riesgo de transmisi\u00f3n depende en gran medida de la cantidad de virus infeccioso que contienen esas part\u00edculas. La falta de evidencia epidemiol\u00f3gica y virol\u00f3gica que apoye la transmisi\u00f3n predominante por aerosoles de largo alcance del SARS-CoV-2 sugiere que los t\u00edtulos infecciosos en part\u00edculas peque\u00f1as son insuficientes para causar infec-ciones con frecuencia.<\/p><p>Hay caracter\u00edsticas virol\u00f3gicas y biof\u00edsicas desconocidas del SARS-CoV-2 que son pertinentes para dilucidar los modos de transmisi\u00f3n, incluida la dosis infecciosa m\u00ednima y las concentraciones de virus en el aire y la viabilidad del virus en entornos naturales interiores y exteriores en funci\u00f3n de la emisi\u00f3n de part\u00edculas, distribuci\u00f3n de tama\u00f1o, transformaci\u00f3n, dispersi\u00f3n, deposici\u00f3n, tiempo y par\u00e1metros ambientales. Los datos epidemiol\u00f3gicos actualmente disponibles proporcionan evidencia m\u00e1s confiable de c\u00f3mo se propaga el SARS-CoV-2 que los estudios de laboratorio, te\u00f3ricos e in silico, especialmente si estos no investigan la infecciosidad del SARS-CoV-2 o se llevan a cabo en ambientes pobremente simulados.<\/p><p>La transmisi\u00f3n de enfermedades infecciosas tiene importantes implicaciones en el desarrollo de protocolos preventivos eficaces y la asignaci\u00f3n de recursos. La ciencia exagerada puede conducir a pol\u00edticas da\u00f1inas. Por ahora, afirmar que los aerosoles son el modo de transmisi\u00f3n dominante o exclusivo del SARS-CoV-2 es imprudente, ya que avanzar\u00eda con medidas de prevenci\u00f3n y control de infecciones innecesarias en entornos hospitalarios y comunitarios. Se necesita mucha m\u00e1s investigaci\u00f3n de alta calidad para demostrar lo contrario.<\/p><p>Desafortunadamente, al ampliar los resultados de estudios con considerables limitaciones metodol\u00f3gicas, algunos defensores de los barbijos incluso est\u00e1n respaldando el uso masivo de respiradores con careta filtrante en todas las \u00e1reas de atenci\u00f3n m\u00e9dica y escenarios comunitarios de alto riesgo. Los mensajes contradictorios con respecto a las rutas de transmisi\u00f3n pueden provocar que el p\u00fablico no est\u00e9 dispuesto a cumplir con las pr\u00e1cticas de reducci\u00f3n de riesgos.<\/p><p>Por ejemplo, si el p\u00fablico cree err\u00f3neamente que la transmisi\u00f3n ocurre mayoritariamente por aerosoles cargados de virus a lo largo de una distancia y un tiempo prolongados, es posible que rechacen la orientaci\u00f3n para usar barbijos de tela dada su capacidad limitada de filtrado de aerosoles, o pueden sentir que las precauciones de distanciamiento no sirven para nada.<\/p><p>Por lo tanto, si bien la transmisi\u00f3n del SARS-CoV-2 no se puede separar en la dicotom\u00eda de gotitas frente a aerosoles, adoptar una posici\u00f3n de confrontaci\u00f3n contra las autoridades sanitarias como la OMS y el \u201calarmismo de aerosoles\u201d es decididamente in\u00fatil. Los cient\u00edficos de aerosoles deber\u00edan trabajar con las autoridades sanitarias, no contra ellas.<\/p><h4 class=\"wp-block-heading\">Barbijos para todos vs no uso de barbijos<\/h4><p>El uso de barbijo ha provocado una guerra cultural en medio de la pandemia de COVID-19.<\/p><p>Por un lado, algunos acad\u00e9micos \u201cpro-barbijo\u201d y auto-promotores han promocionado barbijos con esl\u00f3ganes simplistas como \u201cLa ciencia es simple y clara, los barbijos son de sentido com\u00fan, algo es mejor que nada\u201d, analog\u00edas inexactas con paraca\u00eddas, y an\u00e1lisis y falacias ecol\u00f3gicas sin control de confusi\u00f3n. Con una ret\u00f3rica incendiaria, han exagerado los beneficios potenciales y han minimizado las posibles consecuencias no deseadas.<\/p><p>Por otro lado, hay dos grupos \u201canti-barbijo\u201d: defienden firmemente los principios de la medicina basada en la evidencia y, por lo tanto, espera ensayos cl\u00ednicos aleatorios \u201cdefinitivos\u201d, y otro que ha protestado en\u00e9rgicamente contra los barbijos basadas en afirmaciones injustificadas (p. Ej., Infracci\u00f3n sobre las libertades individuales, mayor riesgo de hipercapnia, empeoramiento cl\u00ednico de los individuos infectados). Como era de esperar, la conspiraci\u00f3n profundamente arraigada y el analfabetismo cient\u00edfico han avivado el sentimiento anti-barbijo de este \u00faltimo grupo.<\/p><p>Establecer una elecci\u00f3n binaria entre barbijos para todos y no uso de barbijos para nadie es enga\u00f1oso. M\u00e1s que una panacea o un enga\u00f1o, los barbijos son probablemente un componente de paquete de prevenci\u00f3n eficaz para combatir la pandemia de COVID-19.<br>Se ha demostrado que las mascarillas, especialmente las mascarillas m\u00e9dicas y los respiradores con careta filtrante, previenen las infecciones virales respiratorias en la asistencia sanitaria. En cuanto a los escenarios comunitarios, existe evidencia de m\u00e1scaras m\u00e9dicas utilizadas por personas sanas y enfermas en hogares, residencias universitarias, escuelas y la peregrinaci\u00f3n del Hajj, pero hay poca investigaci\u00f3n sobre barbijos de tela para el control de fuentes. La gran mayor\u00eda de los estudios comunitarios y de atenci\u00f3n m\u00e9dica se han centrado en m\u00e1scaras m\u00e9dicas y respiradores con careta filtrante, y han evaluado los resultados cl\u00ednicos y relacionados con la influenza.<\/p><p>Las evidencias directas del uso de mascarillas relacionado las infecciones por coronavirus son escasas. Los datos sobre la eficacia de filtraci\u00f3n de los barbijos de tela han demostrado grados variables de protecci\u00f3n seg\u00fan las propiedades de los textiles, el n\u00famero de capas y el ajuste facial. Se ha publicado evidencia mecanicista sobre la eficacia de las mascarillas m\u00e9dicas para reducir las emisiones respiratorias del virus de la influenza y del coronavirus del resfr\u00edo com\u00fan de individuos sintom\u00e1ticos.<\/p><p>Algunos estudios observacionales de COVID-19 han sugerido un beneficio del enmascaramiento comunitario. Adem\u00e1s de una base de evidencia creciente, aunque indirecta y algo controvertida, sobre la efectividad del enmascaramiento comunitario para prevenir las infecciones respiratorias virales, una preocupaci\u00f3n cr\u00edtica que sustenta el enmascaramiento durante la pandemia de COVID-19 ha sido el riesgo de transmisi\u00f3n involuntaria de individuos presintom\u00e1ticos y asintom\u00e1ticos, como lo demuestran las investigaciones de contactos, los estudios de modelado y los estudios virol\u00f3gicos.<\/p><p>Todos estos matices explican los cambios de recomendaci\u00f3n de las agencias de salud p\u00fablica en los \u00faltimos meses a medida que pasamos de la fase de contenci\u00f3n a la de mitigaci\u00f3n. En la actualidad, varios pa\u00edses y regiones con transmisi\u00f3n comunitaria del SARS-CoV-2 recomiendan o exigen barbijos de tela y cubiertas faciales para mitigar su impacto. Sin embargo, desde el punto de vista de la salud p\u00fablica, existen preocupaciones sobre algunas pol\u00edticas y mensajes sobre ellos.<\/p><p>Se deben considerar los beneficios potenciales de los barbijos, pero no se deben ignorar por completo las posibles desventajas (es decir, escasez de m\u00e1scaras m\u00e9dicas y respiradores con careta filtrante para los trabajadores de la salud, contaminaci\u00f3n cruzada debido al uso inadecuado del barbijo, complacencia hacia otras medidas preventivas, impacto social, impacto ambiental, efectos psicol\u00f3gicos y fisiol\u00f3gicos). Abordar estos desaf\u00edos puede permitir maximizar los beneficios potenciales del enmascaramiento.<\/p><p>El uso inadecuado del barbijo es una preocupaci\u00f3n persistente que se\u00f1ala fallas en la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas, educaci\u00f3n para la salud, participaci\u00f3n comunitaria e investigaci\u00f3n. Los estudios que eval\u00faan los factores asociados con el enmascaramiento p\u00fablico en medio de esta pandemia pueden contribuir a comprender las posibles barreras y dise\u00f1ar estrategias para aumentar el cumplimiento y la aceptabilidad del barbijo.<br>Otra preocupaci\u00f3n del uso universal del barbijo es la de ser obligatoria. Los mandatos de uso del barbijo, dirigidos a entornos y situaciones espec\u00edficos, deben llegar cuando sus implicaciones se hayan analizado cuidadosamente. La implementaci\u00f3n generalizada de mandatos puede profundizar las desigualdades sociales y erosionar la confianza p\u00fablica, especialmente en regiones con transmisi\u00f3n de COVID-19 nula o baja.<\/p><p>Las intervenciones educativas deben preferirse a los enfoques coercitivos y punitivos (por ejemplo, multas excesivas, encarcelamiento, violencia, estigmatizaci\u00f3n).<\/p><p>Los gobiernos que imponen el uso masivo del barbijo deben garantizar su disponibilidad y considerar distribuirlos a los ciudadanos de forma gratuita. Los proveedores de servicios p\u00fablicos podr\u00edan tener el mandato de tener un stock de barbijos para los usuarios, y las empresas privadas podr\u00edan proporcionarlos a los clientes por inter\u00e9s propio.<\/p><p>Adem\u00e1s, es necesario abordar el impacto en las poblaciones vulnerables (p. ej., personas con discapacidad auditiva que dependen de la lectura de labios; a los grupos raciales a los que se les pide que se quiten los barbijos, se les acosa por ocultar su rostro o se les penaliza de manera desproporcionada por no usarlos; zonas rurales y poblaciones de escasos recursos sin acceso a herramientas educativas en l\u00ednea).<\/p><p>Eficacia y efectividad no son sin\u00f3nimos. A\u00fan existen incertidumbres en torno a la adopci\u00f3n del uso del barbijo como medida universal. Existen oportunidades de investigaci\u00f3n de COVID-19 para obtener evidencia directa y procesable. Las brechas en la investigaci\u00f3n incluyen la efectividad de dise\u00f1os espec\u00edficos de barbijos de tela en escenarios comunitarios de alto riesgo, el uso extendido y la reutilizaci\u00f3n de barbijos de tela, el impacto de diferentes enfoques para la adopci\u00f3n de barbijos, las desventajas de los barbijos, las actitudes y comportamientos hacia los barbijos y la efectividad comparativa de los barbijos de tela y protectores faciales en la comunidad.<\/p><p>Es enormemente frustrante que los acad\u00e9micos que apoyan los barbijos pero que piden mensajes precisos y m\u00e1s pruebas sean tergiversados como anti-barbijo y acusados de mala intenci\u00f3n por algunos defensores del uso universal de este implemento.<\/p><p>Indudablemente, esta pandemia exige una comunicaci\u00f3n eficaz de los beneficios, los riesgos y las incertidumbres, as\u00ed como una formulaci\u00f3n de pol\u00edticas sensible al contexto basada en datos que explique los casos a favor y en contra de las intervenciones.<\/p><p>En consonancia con la \u00faltima orientaci\u00f3n de la OMS sobre barbijos, abogamos por un enfoque de enmascaramiento comunitario \u201cinteligente\u201d o basado en el riesgo en lugar de un enfoque de enmascaramiento universal. Algunas exenciones para el enmascaramiento son razonables. El t\u00e9rmino \u201cuniversal\u201d se aplica a personas, lugares y tiempos, sin excepciones.<\/p><p>El dilema del s\u00ed\/no al enmascaramiento debe reemplazarse por un debate sobre qui\u00e9n, d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo.<\/p><p>Algunas personas realmente no pueden o est\u00e1n contraindicadas para usar una barbijo (p. ej., personas con algunas dificultades respiratorias, ni\u00f1os menores de 2 a\u00f1os), el enmascaramiento de los ni\u00f1os en edad preescolar puede ser un desaf\u00edo y algunas personas pueden preferir los protectores faciales, que probablemente ofrecen ventajas sobre las mascarillas en t\u00e9rminos de protecci\u00f3n para los ojos, sin contacto entre manos, transpirabilidad, visibilidad de cara completa, producci\u00f3n escalable, reutilizaci\u00f3n y desinfecci\u00f3n.<\/p><p>Del mismo modo, no todos los entornos y actividades confieren el mismo riesgo de infecci\u00f3n. Para mejorar la adopci\u00f3n del enmascaramiento, las pol\u00edticas deben dirigirse a contextos de riesgo como reuniones p\u00fablicas, transporte, lugares sin ventilaci\u00f3n y entornos confinados, entre otros.<\/p><p>Las personas que realicen actividades de riesgo insignificante (por ejemplo, hacer ejercicio en un parque con poca gente mientras se asegura el distanciamiento f\u00edsico, conducir solas) deben estar exentas del uso de barbijos.<\/p><p>Puede consultar el art\u00edculo completo, en ingl\u00e9s, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/osf.io\/k2d84\/\" target=\"_blank\">haciendo clic aqu\u00ed<\/a>.<\/p><p><strong>Fuente:<\/strong> <a href=\"http:\/\/www.reporteepidemiologico.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">REC<\/a><\/p><figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"700\" src=\"https:\/\/www.infobioquimica.com\/new\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/covid.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-24583\" srcset=\"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/covid.png 600w, https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/covid-257x300.png 257w, https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/covid-360x420.png 360w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autores: Kevin Escand\u00f3n, Angela L. 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