{"id":21865,"date":"2019-08-16T07:20:03","date_gmt":"2019-08-16T10:20:03","guid":{"rendered":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/?p=21865"},"modified":"2019-08-16T15:56:53","modified_gmt":"2019-08-16T18:56:53","slug":"hay-bacterias-en-la-placenta-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/2019\/08\/16\/hay-bacterias-en-la-placenta-humana\/","title":{"rendered":"\u00bfHay bacterias en la placenta humana?"},"content":{"rendered":"<p>Sabemos que desde el mismo momento del nacimiento, comenzamos a reunir a nuestros propios microbios, que ser\u00e1n distintos de los de otras personas. Formar\u00e1n nuestra microbiota, ese conjunto de bacterias, virus, hongos y levaduras que conviven en nuestro organismo, en nuestra piel, boca, intestinos, vagina\u2026 Pero, \u00bfde d\u00f3nde viene, c\u00f3mo los adquirimos?<\/p><p>El primer contacto con los microbios lo heredamos de nuestra propia madre. Durante m\u00e1s de un siglo, la idea de que el \u00fatero materno era una especie de santuario est\u00e9ril en el que se desarrollaba el feto y que el reci\u00e9n nacido adquir\u00eda sus microbios durante el momento y despu\u00e9s del parto ha sido aceptado como un dogma. Seg\u00fan esto, los beb\u00e9s nacen est\u00e9riles y adquieren sus microbios de forma vertical (directamente de la madre conforme pasan por el canal del parto) y horizontalmente (de otros humanos y del ambiente despu\u00e9s de nacer).<\/p><p>Fue ya en 1885 cuando Theodor Escherich describi\u00f3 que el meconio (las primeras heces del beb\u00e9 nada m\u00e1s nacer) estaba libre de bacterias viables, lo que suger\u00eda que el feto humano se desarrolla dentro de un ambiente est\u00e9ril. <strong>La presencia de bacterias en la placenta o en el l\u00edquido amni\u00f3tico se consideraba una infecci\u00f3n o una contaminaci\u00f3n originada durante la expulsi\u00f3n. <\/strong>La placenta es una barrera protectora del feto contra los microbios pat\u00f3genos que pudiera haber en la sangre de la madre. De hecho, la placenta tiene una seria de caracter\u00edsticas anat\u00f3micas, fisiol\u00f3gicas e inmunol\u00f3gicas que evitan la contaminaci\u00f3n bacteriana, que previenen y combaten la amenaza microbiana y que<strong> solo puede ser atravesada por algunos pat\u00f3genos especializados en ello.<\/strong> El hecho que desde hace a\u00f1os se haya podido obtener en el laboratorio animales libres de microbios desde su nacimiento en ambientes est\u00e9riles (no solo ratones y ratas sino tambi\u00e9n cobayas, conejos, perros, gatos, cerdos, cabras, ovejas, marmotas y chimpanc\u00e9s) es una evidencia de que en los mam\u00edferos no ocurre una transferencia de microbios desde el \u00fatero materno.<\/p><p>\u00bfY en humanos, se han conseguido humanos libres de microbios desde su nacimiento? Pues s\u00ed. La verdad es que obviamente son casos muy raros, pero en 1969 se describi\u00f3 el primer caso de un beb\u00e9 con una enfermedad inmunol\u00f3gica grave que naci\u00f3 por ces\u00e1rea en una c\u00e1mara de aislamiento y se mantuvo durante seis d\u00edas en aislamiento est\u00e9ril completo. Durante ese tiempo, se demostr\u00f3 la ausencia de bacterias en el beb\u00e9 por test microbiol\u00f3gicos cl\u00e1sicos.<\/p><p><strong>La microbiota fetal<\/strong><\/p><p>A pesar de todos estos hechos, en los \u00faltimos a\u00f1os algunos estudios <strong>empleando t\u00e9cnicas moleculares de amplificaci\u00f3n y secuenciaci\u00f3n de genes <\/strong>sugieren que existen comunidades bacterianas en la placenta, el l\u00edquido amni\u00f3tico, el cord\u00f3n umbilical y el meconio en embarazos sanos sin signos de infecci\u00f3n o inflamaci\u00f3n. Estos descubrimientos han hecho que algunos hayan cambiado del paradigma del \u00fatero est\u00e9ril al de la colonizaci\u00f3n dentro del \u00fatero, una hip\u00f3tesis que cambia radicalmente nuestra idea de c\u00f3mo adquirimos nuestros primeros microbios. Seg\u00fan esta hip\u00f3tesis el \u00fatero contiene su propia microbiota que contribuye a la colonizaci\u00f3n del feto. Existe por tanto lo que podr\u00edamos denominar un \u201cmicrobioma fetal\u201d en el \u00fatero. Con est\u00e1s t\u00e9cnicas <strong>se ha encontrado ADN microbiano en la placenta, el l\u00edquido amni\u00f3tico, el meconio y el calostro<\/strong> (la primera leche que produce la madre despu\u00e9s del parto). Algunos autores han propuesto incluso varias rutas por las que las bacterias de la madre se pueden mover hasta la placenta y colonizar el feto en el \u00fatero, desde el tracto genital, a trav\u00e9s de la sangre de la madre o dentro de c\u00e9lulas inmunes desde el intestino o la boca. Por tanto, seg\u00fan esta hip\u00f3tesis no nacemos est\u00e9riles, sin microbios, sino que ya desde que est\u00e1bamos en el \u00fatero materno ten\u00edamos microbios que, l\u00f3gicamente, los heredamos de nuestra madre.<\/p><p><strong>No, no hay bacterias en la placenta<\/strong><\/p><p>Como era de esperar, esta hip\u00f3tesis de la microbiota fetal o de la colonizaci\u00f3n del feto con bacterias de la placenta antes de nacer, ha generado mucha controversia. Hay varios trabajos que sugieren que la presencia de ADN microbiano en ese tipo de muestras se debe a <strong>contaminaciones<\/strong> y que lo que realmente est\u00e1n detectando son productos bacterianos en vez de bacterias vivas y viables. Se ha sugerido que incluso los reactivos y los kits comerciales que se emplean en t\u00e9cnicas de biolog\u00eda molecular para extraer o secuenciar el ADN pueden estar ya contaminados con ADN microbiano, muy dif\u00edcil de evitar. Esto es lo que algunos han denominado con cierto cachondeo el <strong>\u201ckit-oma\u201d,<\/strong> el conjunto de ADN microbiano contaminante de los reactivos de un kit comercial. Esto puede generar resultados err\u00f3neos cuando trabajamos con muestras en las que la cantidad de ADN sea muy peque\u00f1a, como por ejemplo la placenta. Por eso, en este tipo de experimentos son esenciales los controles para asegurar que los resultados obtenidos no est\u00e1n influidos por la presencia de ese ADN contaminante.<\/p><p>Se acaba de publicar en la revista Nature(1) el mayor estudio hasta la fecha sobre este tema, en el que han analizado muestras de placentas de 537 mujeres. Su objetivo era determinar si los casos de preeclampsia, partos espont\u00e1neos o prematuros  tienen alguna relaci\u00f3n con la presencia de ADN bacteriano en la placenta y comprobar si hay evidencia para apoyar la hip\u00f3tesis de la existencia de una microbiota placentaria.<\/p><p>Para ello, han empleado varias t\u00e9cnicas de extracci\u00f3n del ADN y de secuenciaci\u00f3n masiva y han incluido controles negativos en todos sus an\u00e1lisis. Sus resultados son claros: <strong>la placenta no contienen microbios<\/strong>, en un embarazo sano,<strong> y las contaminaciones son la causa de la presencia de alguna bacteria detectable en alg\u00fan caso aislado.<\/strong><\/p><p>En el trabajo se muestra c<strong>\u00f3mo de dif\u00edcil es evitar las contaminaci\u00f3n con ADN microbiano, cuando trabajas con t\u00e9cnicas muy sensibles para detectar concentraciones muy bajas de bacterias. <\/strong>Por ejemplo, la secuenciaci\u00f3n detect\u00f3 dos pat\u00f3genos Vibrio cholerae y Streptococcus pneumoniae, pero esas se\u00f1ales fueron debidas a la contaminaci\u00f3n del aparato que se hab\u00eda empleado previamente para secuenciar estos microorganismos.  Se trataba, por tanto, de una contaminaci\u00f3n cruzada en la m\u00e1quina de secuenciaci\u00f3n y no de bacterias presentes en las muestras de placenta. Adem\u00e1s, confirmaron la existencia de \u201cmicrobiota\u201d en los kits comerciales para la extracci\u00f3n del ADN. Estas peque\u00f1as cantidades de ADN contaminante en los equipos y en los reactivos son lo que genera estos resultados falsos positivos.<\/p><div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"186\" src=\"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/adnbacteriano.png\" alt=\"Origen del ADN bacteriano detectado en muestras de placenta humana. Fuente: ref. 1.\n\" class=\"wp-image-21866\" srcset=\"https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/adnbacteriano.png 400w, https:\/\/infobioquimica.com\/new\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/adnbacteriano-300x140.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption> <em>Origen del ADN bacteriano detectado en muestras de placenta humana. Fuente: ref. 1.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div><p>Los autores han identificado cuatro patrones de contaminaci\u00f3n que pueden explicar la presencia bacterias o de ADN en la placenta:<\/p><ul class=\"wp-block-list\"><li>contaminaci\u00f3n durante el parto (como por ejemplo, <em>Lactobacillus<\/em>),<\/li><li>en el momento de la obtenci\u00f3n de la muestra (<em>Deinococcus geothermalis<\/em>),<\/li><li>durante el procesamiento de la muestra y la extracci\u00f3n del ADN (<em>Burkholderia silvatlantica, Thiohalocapsa halophila<\/em>), o<\/li><li>en los reactivos y equipos de amplificaci\u00f3n y secuenciaci\u00f3n del ADN (<em>Vibrio cholerae, Streptococcus pneumoniae<\/em>).<\/li><\/ul><p>Sin embargo, gracias a todos los controles que incluyeron en sus experimentos, los autores s\u00ed que fueron capaces de detectar de forma convincente un solo tipo de bacteria en algunas de las muestras (cerca del 5%): <em>Streptococcus agalactiae<\/em>. Esta bacteria puede ser parte de la microbiota normal de una persona sana, y puede colonizar a las embarazadas. Aunque normalmente no ocasiona s\u00edntomas ni problemas a la mujer sana durante el embarazo, en algunos casos puede llegar a provocar una enfermedad grave a la madre y transmitirse al beb\u00e9 durante la gestaci\u00f3n, causando neumon\u00eda, septicemia y meningitis. Seg\u00fan los autores, la detecci\u00f3n en algunos pocos casos de esta bacteria en la placenta es compatible con su afirmaci\u00f3n de que la placenta es un territorio \u201cmicrobe-free\u201d en embarazos sanos. La placenta, por tanto, no es un reservorio o almac\u00e9n de microbios, no existe una microbiota residente de la placenta.<\/p><p><strong>Referencia:<\/strong><\/p><ol class=\"wp-block-list\"><li><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-019-1451-5\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"Human placenta has no microbiome but can contain potential pathogens (opens in a new tab)\">Human placenta has no microbiome but can contain potential pathogens<\/a>. De Goffau, M. C. y col. 2019. Nature. doi: 10.1038\/s41586-019-1451-5<\/li><\/ol><p>Para saber m\u00e1s:<\/p><ul class=\"wp-block-list\"><li><a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"No bacteria found in healthy placentas (opens in a new tab)\" href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-019-02262-8\" target=\"_blank\">No bacteria found in healthy placentas<\/a>. Segata, N. 2019. Nature. doi: 10.1038\/d41586-019-02262-8<\/li><li><a href=\"https:\/\/www.ajog.org\/article\/S0002-9378(18)32119-7\/fulltext\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"De-discovery of the placenta microbiome (opens in a new tab)\">De-discovery of the placenta microbiome<\/a>. Frederic D. Bushman, F. D. 2019. AJOG, 220(3):213\u2013214.<\/li><\/ul><p><strong>Autor: <\/strong>Ignacio L\u00f3pez-Go\u00f1i <\/p><p><strong>Fuente:<\/strong>  <a href=\"https:\/\/microbioun.blogspot.com\/2019\/08\/hay-bacterias-en-la-placenta-humana.html?fbclid=IwAR1Ctzm2ypLHp10qimE18w8C9iu_yI0jLuJFDsDptuYMm_aJXldd1PLx5O0\">microbioun<\/a> <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sabemos que desde el mismo momento del nacimiento, comenzamos a reunir a nuestros propios microbios, que ser\u00e1n distintos de los de otras personas. 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